MAYA AGUILUZ IBARGUEN / CELSO SÁNCHEZ CAPDEQUÍ
Hoy los conflictos sociales atraviesan nuevos escenarios en los que se abren paso las guerras culturales globales. La colisión y el conflicto se han normalizado. Las ideas de consenso, acuerdo o compromiso se han visto desplazadas por la polarización y la beligerancia. No es una lucha, como en otras épocas, que se libre entre clases sociales, sino entre formas de vida y valores marcados por lógicas simbólicas de inclusión y exclusión en torno a la identidad, la pertenencia, la visibilidad y el reconocimiento. Lo propio y singular se reafirma frente a lo común y general. El género, la migración, la religión, la etnia o la diversidad funcional, entre otros, se han convertido en banderas de distintos colectivos que quieren ser vistos, escuchados, tenidos en cuenta.