La historia de Horacio es su historia y la de todo lo que lo rodea: sus dos vacas y los terneros que crecen en ellas, su mujer y sus seis niñas, un único hijo irrefrenable y malhablado, una montonera de cuñadas, su hermano escritor y su hermano comerciante, los naranjos que le dan sombra a su Volkswagen de oscuro pasado, y las docenas de antigüedades cuidadosamente guardadas, algunas de ellas auténticas obras de arte y todas muy valiosas para él por el solo hecho de pertenecerle. Mientras la vida les sucede con rotundo e inevitable humor a estos personajes conmovedores, Horacio enfrenta sus últimos días.
A su cuñado jamás dejó de sorprenderle: "No se entiende cómo puede uno estar tan apegado a algo que lo hace temblar tanto", decía con su voz profunda, refiriéndose al gusto de Horacio por la vida.