Para J. y Elena el mar es el destino, el principio y el fin. Poco se imaginan hasta qué punto se les volverá insoportable ese futuro soñado, pues cuando van en busca de una vida frente al mar, se encuentran con un lugar más indómito de lo esperado y unos habitantes a veces indescifrables, ante los que tienen que inventarse las tareas y la convivencia del día a día. En medio de la lucha que implica hacer de las ilusiones una realidad, sus sueños se van esfumando y, tal como las olas del mar, se vuelven invisibles en la arena.
Tan exuberante y salvaje es el paisaje como profunda y oscura la tragedia que sufren los protagonistas de esta historia en la que su autor es contundente con los hechos y las palabras.
Publicada originalmente en 1983, Primero estaba el mar es uno de los debuts más deslumbrantes de la literatura colombiana, y un gran anuncio de toda la obra de Tomás González.