"La obra de Tomás González está llena de inteligencia, compasión y poesía, de personajes inolvidables y escenarios tan cercanos como poéticos". Mariana Enriquez
Este magnífico volumen de relatos es, en esencia, un catálogo de vidas que continúan pese a todo: la del pintor que intenta sobrevivir a su duelo pero cae en la indigencia en un país extranjero; la del admirable profesor de colegio que se deja llevar por el deseo así lo que venga sea la ruina; la de la mujer que se empeña en embarcarse en un viaje marino en busca de algo parecido a una resolución; la del hombre que trata de sacudirse la violencia para ganarse el derecho de volver a casa; la del negociante y bailarín de salsa incansable víctima de su doble vida.
Seguimos a este quinteto de protagonistas, cuento a cuento, por las agobiantes calles neoyorquinas, por el laberinto de plantas sin control de un apartamento que acoge una pasión, por las olas trepidantes del océano, por un aguacero que sucede a traición, por las sombras y luces de un árbol de níspero, y poco a poco entendemos que aquellos lugares reflejan los espíritus perdidos pero impetuosos de sus personajes.
Si alguien quiere entrar en la obra extraordinaria de Tomás González -un vaivén de los silencios a los hallazgos que la vida y la literatura nos conceden de vez en cuando- hará bien en leer estos retratos magistrales de mujeres y de hombres que no sólo no se dejan tragar por el alud de la tragedia, sino que se aferran con ferocidad a las conmovedoras jornadas que los reivindican.