La obra ¿Quién gobierna a los excluidos? examina un proceso de paz histórico entre el Gobierno colombiano y la guerrilla radical de las FARC desde la óptica de los campesinos colombianos. El libro establece conexiones entre la transformación económica, las economías de la droga y el conflicto armado. La exclusión de los mercados globales de cultivos tradicionales, como el café, condujo inicialmente a la siembra de coca, precursora de la cocaína. Esta situación desencadenó una era de conflicto violento por el control de la economía ilícita, mientras que, a causa de la disminución de los precios, los campesinos permanecían al margen de los mercados legales. A cambio de la paz y la protección estatal, finalmente aceptaron sacrificar la coca, a pesar de su rentabilidad; no obstante, con la desaparición de la coca, su subsistencia depende ahora del Estado: requieren maquinaria para el mantenimiento de las vías que facilitan la comercialización de sus cosechas legales; empleos municipales, que constituyen las únicas fuentes de trabajo digno disponibles, y recursos públicos para subvencionar cultivos alimentarios con márgenes de ganancia mínimos.