Con una claridad extraordinaria y una erudición deslumbrante, Juan Esteban Constaín reconstruye el escenario en el que surgió la religión que cambió para siempre el rumbo de la humanidad. Grecia, Roma y el judaísmo del Segundo Templo se encuentran aquí como pocas veces en un ensayo contemporáneo y dialogan con rigor, con gracia, con un humor que ilumina y con la rara capacidad de convertir siglos de historia en una lectura vertiginosa y fascinante. De la leyenda de Rómulo y Remo al Imperio de Augusto, de la expansión helenística tras Alejandro al conflicto entre los Macabeos y los seléucidas, del choque entre paganos y judíos a la figura irrepetible de Jesús, este libro excepcional guía al lector por los reinos, guerras, mitos, manuscritos y hallazgos arqueológicos que explican por qué el cristianismo primitivo no fue un accidente sino la consecuencia natural -y asombrosa- del encuentro entre pueblos, lenguas y creencias.