En la mente de los más pequeños de la casa nacen interrogantes y certezas a cada instante. Las respuestas a todo las encuentran en la cálida observación que realizan de cada objeto cotidiano, de las mascotas que deambulan por las habitaciones de la casa, en lo que observan a través de las ventanas y, especialmente, en lo que tocan, escuchan y respiran durante sus incursiones, agarrados de una mano amiga, en la naturaleza. Franca Perini transcribe en sus poemas el diálogo que los niños entablan con todo aquello que les rodea y con su propio cuerpo, dibujando metáforas breves y certeras que destilan sensibilidad a raudales, libertad y encuadradas en construcciones narrativas de "línea clara". Quince poesías desplegadas en dobles páginas, a la sombra de ilustraciones realistas de profunda belleza y modeladas con grafito, pastel acuarela y acrílico, que ponen de relieve la infinita riqueza de la que estamos rodeados, especialmente en la infancia. Solo hay que saber observar con la mirada adecuada.