Este libro reúne trece relatos poderosos y estremecedores, conectados por una escritura que atraviesa el dolor, la memoria y el deseo con una precisión poética y una sensibilidad feroz. Las protagonistas mujeres, hijas, juezas, veterinarias, hermanas, niñas y fantasmas enfrentan la violencia íntima y colectiva desde la fisura que deja el cuerpo abierto: la llaga que supura, la cicatriz que recuerda, el fuego que purifica. En cada historia, la autora convierte el horror en una forma de conocimiento, y el lenguaje en una herramienta de exorcismo.