Un hombre en plena crisis de los cincuenta comienza a sentir que su vida se viene abajo: ha tenido que dar un giro radical a su carrera de periodista y ahora su trabajo depende de los likes, sus hijas adolescentes no lo entienden, su generosa mujer se dedica a recoger gente de la calle y su padre lo enloquece a punta de mensajes de audio. Por supuesto, la consecuencia natural será un infarto. Pero en medio del quiebre físico y emocional, el protagonista hallará una compañía inesperada: Serafín, el perro al que nadie quiere adoptar, le descubrirá una nueva forma de cariño y resistencia, y además encarnará una manera distinta de habitar el mundo, más instintiva, más presente y leal, que obliga al narrador a replantearse sus prioridades, sus afectos y su manera de entender la vida.