Esta no es una historia de víctimas sino de mujeres que sueñan con la libertad, la autonomía y la igualdad.
En una época en plena transformación, el movimiento feminista debe reflexionar sobre su nuevo papel, identificar las nuevas estructuras de poder patriarcal que se están creando y producir estrategias para desactivar esos nuevos núcleos de dominio masculino. A la vista de todo ello, es necesario aparcar momentáneamente las disputas intrafeministas y concentrarse en la creación de solidaridades, vínculos y pactos políticos entre mujeres para neutralizar a esos nuevos bárbaros del patriarcado y conquistar espacios de libertad, autonomía e igualdad para las mujeres.